Camino al proceso artístico


Hace cuatro años exactos que terminé el bachiller de artes. Cuando me despedí de la sala de los caballetes y la de técnicoplástica no sentí ningún nudo en el estómago; necesitaba huir de las paredes que me habían encerrado de los 3 a los 18 años con urgencia y sin ningún tipo de deje nostálgico. 
Sin embargo sí sentí una especie de incomodidad al entrar en la facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas, primero con Criminología, luego con Educación. En ese momento tuve muy claro que debía rechazar cualquier sentimentalismo artístico; en parte por cuestiones económicas (no podía costearme estudios en la Massana o el ESDI aunque me hubiera encantado), en parte porque no quería reducir el arte en una lámina/producción que un profesor/a evaluase numéricamente del uno al diez como me hubiera pasado en BBAA (cosa que ya había detestado en bachiller y que mi idealización del arte en todas sus formas y expresiones, me impedía volver a vivir) y en parte porque tenía miedo de no ser suficientemente buena, además añadí una cuestión de lógica y razón al asunto, me dije; tranquila, primero asegúrate algo más o menos sólido, después ya tendrás tiempo para... ¡cobarde!

Ahora llevo cuatro años en la universidad, tres de ellos en Magisterio. La Educación se ha convertido en una vocación extraordinaria para mí, a la que no me importaría dedicarme el resto de mi vida y que considero la profesión más gratificante del mundo. Sin embargo en todo este tiempo he añorado hasta la saciedad (con épocas de llanto incluidas) lo que me daba el bachiller: inspiración y constancia. He añorado hasta doler todas las horas tirada en el suelo pintando a 100x70cm, las películas psicodélicas de fondo, el olor constante a pintura que desprendía mi habitación, las anotaciones esparcidas en decenas de cuadernos, las imágenes poéticas que se convertían en algo real mediante un lápiz (ya fuera por escrito o dibujado), y esa sensación, esa increíble sensación, de que aunque te matasen las noches en vela pintando fondos negros con lápices B8 como una loca, fueras por la calle reduciendo a figuras geométricas todo lo que veías y te gastaras la poca paga que tenías en material carísimo cada dos por tres, estabas mejorando cada día un poco en eso por lo que habías nacido; narrar a partir del arte.



Ilusa de mí pensé que durante la carrera tendría tiempo de seguir aprendiendo. Pero no fue así por muchos y muy variados motivos. Y no sólo fui perdiendo la naturalidad que había ganado en ese tiempo, sino que desaprendí toda técnica, dejé de escribir tantísimo (cosa que siempre, con o sin bachiller, había hecho) y me colapsé. Completamente
En mi cuerpo y mente he sentido muchas veces la resistencia, la contención de todo este tema que me ha quemado por dentro y que a veces me ha hecho muy difícil encontrar la motivación para seguir (el día que la profesora de Didáctica del Arte I de este año se acercó a mí para decirme; tú eres artista ¿verdad? se nota hasta en cómo te mueves, llegué a casa y no pude más que llorar de conmoción. Quizás es una tontada, pero ese comentario, sin conocernos de nada, sin ánimo de nada, tuvo una reacción muy fuerte en mí).

En estos tres cursos de magisterio me he dado cuenta de que si me gusta tanto la Educación es porque se encuentra en una fase de cambio, de innovación, donde la creatividad y el arte tienen un espacio; y estar en una escuela donde se le dé un papel esencial a la creación artística ha supuesto una gran oportunidad pedagógica, pero debo confesar que no he podido evitar fijarme, sobre todo, en la espontaneidad del arte infantil, robar un poco esa esencia, almacenarla e intentar experimentarla de alguna forma, me ha abierto los ojos; si no fuera por este ímpetu en la innovación, en este espíritu de revolución social, de repercusión política, al que veo muchos parecidos con el arte como arma para la transformación, ya haría tiempo que hubiese dejado la carrera para entrar en BBAA, por mucho que deteste las evaluaciones cuantitativas de obras personales.

Y ahora lo noto, se acerca el final de esta etapa universitaria, y aunque me tiente, sé que no tengo las ganas ni el dinero (ni tampoco la situación adecuada, en general) para liarme a cursar Bellas Artes al terminar Magisterio, al menos no con el planteamiento de acabarla y obtener el título. 
Pero cuando entre todo el arsenal de posibles másters y postgrados, logro escucharme, mi corazón me dice que debo intentarlo, que debo encontrar la forma de reencontrarme con mi arte y mecerlo. No sé si la precaución que me caracteriza va a poder sucumbir al corazón y dejarme de másters y postgrados por un tiempo para abrir los ojos y los oídos a lo que me llena de verdad, pero sin embargo siento alivio porque se acerca el primer verano de mi vida desde hace años en el que podré dedicar todo agosto a mí misma. 



Durante estos últimos meses he estado reflexionando mucho sobre qué ocurre en mi interior, el por qué de este bloqueo tan largo, en cómo destensarlo, desenredar todos sus hilos. He podido comprobar hasta qué punto la naturaleza me regala una inspiración constante que hacía tiempo que había perdido, y sin buscarlo ha pasado algo que ya os conté por Instagram; me he sorprendido detrás del objetivo de una cámara, intentando captar ángulos, sombras, luces, imágenes, sin pretender nada. De alguna forma eso me ha hecho conectar con la sensación tan añorada de narrar desde diferentes lenguajes plásticos y visuales, y me está ayudando a coger el impulso que necesito para cerrar los ojos y rebuscar en mi interior cuál es el paso siguiente.

Y creo que el paso siguiente es, precisamente, la no pretensión, la no búsqueda, dejar que las cosas vayan surgiendo, apareciendo, resonando en mí misma poco a poco. Creo que uno de los motivos de mi bloqueo es el enfado; el enfado por no ser capaz de un resultado, de una espontaneidad que en el bachiller era el pan de cada día, el enfado por no saber cómo juntar todas las letras que tengo escritas en una sola, por no saber si esos versos van a ser algo más que versos algún día, de si realmente representan mi voz o no la representan o qué, cuándo, cómo. En un ejercicio de honestidad he tenido la gran suerte de darme cuenta de que todo eso no importa, que la búsqueda no está en unos resultados, que debo centrarme en los procesos. Igual que debemos dar más valor al proceso que al resultado de aprendizaje de un niño/a, sin cambiar esa torna no es posible transformación ni autenticidad.

Este verano, sobre todo durante agosto, me he prometido que simplemente voy a escucharme, voy a dar paseos, voy a dejar que la vida me llene de inspiración, de ideas, voy a intentar llevar algunas de ellas a la práctica, sin objetivos, sin finalidad alguna. Voy a intentar dar respuesta a lo que me apetezca en cada momento, dejándome llevar de un lenguaje a otro, de un proyecto a otro, de una idea a otra. Voy a dejar que la casualidad haga sus descubrimientos. Con calma, con sosiego, haciendo camino sin destino, vagando sin horario ni límite. Y después de eso, ya veré. 

Durante todo este tiempo que está casi al llegar voy a subir los pequeños trazos que vayan surgiendo, mis series de fotografías favoritas y otras creaciones en mi portfolio (click) y voy a seguir en Syrup Amour, aunque menos que hace un tiempo, puesto que creo que necesito escribir mucho más para mí misma que para los demás.


Comentarios

  1. ¿Sabes qué? Esta entrada (y tu forma de ver el arte en general) me ha inspirado muchísimo. Me han dado más ganas de dejarme llevar que nunca. Y me está emocionando ahora, mientras te escribo este comentario, y está consiguiendo que le dé muchas vueltas a algunas cosas que me han estado bloqueando estos meses.
    Lo dicho, que además de artista (porque secundo lo que dijo tu profesora) eres inspiradora. Mucho, además.

    Besazos, Albanie, y feliz verano, que te lo mereces.

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    1. Me alegro mucho de que te haya inspirado :)
      Aún tengo en la carpeta de descargas tu poemario, ayer lo abrí y pensé que una de las primeras cosas que haré cuando terminé el período de entregas y trabajos es leerlo y, si me lo permites, devolvertelo comentado, y si algún día consigo recopilar mi poesía en un sólo documento me gustaría también que me dieras tu feedback para seguir mejorando. Perdona la tardanza con eso, pero te prometo que me acuerdo ^^

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    2. ¡Sin problemas y sin prisas! Entiendo que has estado liada, yo tampoco he parado, así que cuando puedas y quieras, mujer.
      Un besazo.

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  2. Me ha gustado mucho esta entrada, porque como dice Isi, me ha inspirado muchísimo, igual que la anterior. Me haces sentir que puedo, que puedes, y que en esta vida somos más fuertes de lo que realmente creemos. A mí los bloqueos de escritora me persiguen desde hace tiempo, por falta de él, precisamente, porque la universidad, el trabajo y todo lo demás, te quita demasiado tiempo a ti misma y eso al final trae consecuencias. Me alegra que te des tiempo, que te mimes con el arte y que empieces a respirar, de verdad. Yo quiero empezar a hacer lo mismo, llenarme de planes que me gustan, llenarme de mil cosas que me encantan y perder el tiempo como quiera, porque al final no es perderlo, si no ganarlo por dos. Llegar a una edad y decirme que a lo mejor no tengo un buen nivel de inglés, pero verme rodeada de algunos libros míos, eso, eso valdrá más que cualquier certificado, que cualquier trabajo y que cualquier actividad impuesta socialmente hasta quedarnos sin fuerzas para lo que realmente nos llena.

    un abrazo enorme,
    y feliz verano.
    (con muchas cervecitas y sol)

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    1. Creo que aprender a vivir de un modo más artístico y sosegado (que para mí es lo mismo) es también una forma de resistencia contra esta sociedad, un poco lo que hablábamos en el post anterior. Me alegro que poco a poco seamos más los que prioricemos respirar a vivir agonizando y espero que lo consigamos ^^

      Un abrazo también para ti, y espero que hayas empezado bien las vacaciones (a mí aún me quedan un par de semanas).

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  3. Leo esta reflexión mientras me encuentro también sumergida en la lectura de Diarios Amorosos de Anaïs Nin y ambas me habéis inspirado la misma sensación, lo mucho que extraño el arte, el ser capaz de escribir a cada rato, en cada esquina, con absoluta naturalidad y espontaneidad. Pero esta sociedad tan loca, tan agitada y llena de estrés nos paraliza tanto que al final nos olvidamos a nosotras mismas, nuestro verdadero yo.
    Pero quiero reencontrarme con la "yo" artista. Y me alegra leerte así, esta magia que transmites siempre, tan instintiva y sincera.
    Ojalá sigas siendo siempre tan "tú", y que nunca muera la artista.
    Síguela regando de esta manera tan tuya.

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    1. Muchas gracias por tus palabras, bonita. Los Diarios de Nin son muy muy inspiradores, sin lugar a duda.
      Creo que en la vida tenemos que ser instintivos y sinceros, y me alegro que esas sean dos palabras que te transmita.

      Un beso enorme!

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  4. Te voy a confesar algo: a medida que te leía no hacía más que pensar "es como si esto lo hubiese escrito yo". Ese bloqueo del que hablas, ese haber dejado de lado el crear, esa necesidad de sentir que estás narrando historias sea a través del medio que sea... Todo eso ha ocupado mi mente durante las últimas semanas, porque me ha ocurrido exactamente como a ti. A raíz de centrarme en mis estudios y en mejorar mi salud, he acabado sin tiempo para expresar mi arte y ahora lo hecho de menos, aunque sea escribir en un trozo arrugado de papel. Echo de menos expresarme, echo de menos dejar salir todo lo que llevo dentro y echo de menos perder de vista el mundo que me rodea para vivir mi mundo interior. Por eso mismo siento mucho que te hayas topado con este sentimiento de vacío, de necesidad de arte. Espero de todo corazón que este verano puedas reencontrarte con esa parte tan importante de ti. Ojalá yo también pueda hacerlo.

    Te mando muchos ánimos con ello y un gran abrazo también. Tú puedes.

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    1. Yo también espero, con el corazón en la mano, que encuentres un camino propio para la inspiración. Estoy segura que vamos a poder entreverlo entre todo el ruido social que tenemos alrededor. A veces tenemos que empezar a escuchar cuáles son nuestras prioridades de verdad y cuáles podemos ir dejando atrás.

      Un abrazo, preciosa.

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  5. Te entiendo perfectamente, estoy pasando por el mismo bloqueo por cosas personales, es como estar estancado y tener ganas de seguir, descubrir mis capacidades y ver hasta donde puedo llegar pero mi cabeza esta centrada en las preocupaciones y cuestiones emocionales. estoy en un punto medio donde hay muchos caminos que no se cual tomar porque primero debo arreglarme por dentro y sin embargo la curiosidad siempre estará ahí y creo que no me conformaría con tomar un camino creo que cuando ya he recorrido uno me devolvería para saber que hay en los otros, no se estar en un solo lugar me gusta descubrir y probar.

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    1. Un gusto tenerte por aquí, acabo de echarle un vistazo a tus blogs y decir que el que lleva tu mismo nombre me ha parecido un lugar lleno de arte, así que me lo guardo en favoritos :)
      Espero que pronto todos sepamos encontrar el camino.

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  6. Cuánta inspiración junta en unos párrafos. Me he sentido muy identificada con esto y es que, a pesar de lo que amo escribir y la paz de que me da, he tenido un par de años de bloqueo. De no escribir prácticamente nada, de falta de tiempo, por centrarme demasiado en unas cosas y darles más importancia de la que tienen a otras y, a veces, también de ganas (supongo que esa falta de ganas es también por presionarme a mí misma para escribir en muchas ocasiones). Estos dos años de sequía me han servido para darme cuenta de lo mucho que necesito escribir, de todo lo que me regala y de que no debo presionarme para ello (sobre todo porque nunca he tenido intención de publicar nada, únicamente es un pasatiempo muy importante para mí).
    Ahora que estoy volviendo a escribir desde hace un par de meses, es como si me hubiese reencontrado con una parte de mí que había perdido. Y me siento mil veces mejor invirtiendo más tiempo y ganas en las cosas que me llenan de verdad y no en lo que se supone que hay que hacer. Y poco a poco voy encontrando mi sitio, mi inspiración.
    Ojalá encuentres pronto ese camino, porque la Albanie que llevo años leyendo es arte en las venas en todos los sentidos.

    Un abrazo enorme, bonita.

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    1. Necesitamos el desahogo y la creación, somos seres humanos, el arte es una de las cosas que nos caracteriza, la capacidad de crear y contemplar.
      Muchas gracias por tu comentario, bonita :)

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  7. Tengo la sensación de que ésta es una etapa; así como hace unos meses Blogger se quedó vacío, todos desaparecimos, dejamos de publicar y, desde hace unas semanas, todos hemos vuelto con más ganas, más contenido. Y leyendo los comentarios después de leer tu entrada sólo puedo decir dos cosas; creo que somos muchos más de los que creemos ser los que estamos en una situación similar y dos, eres una persona que siempre me ha inspirado mucho; me da miedo llamarme a mí misma artista, porque temo que no lo soy, pero entrar en tu portfolio y ver todo lo que creas, da igual el material, da igual el formato.. Eres una artista, y no sólo de las de calle, de esas artistas que podemos disfrutar, eres generosa y estás aprendiendo para compartir. No sé, temo que este comentario es más bien una pequeña confesión personal: te admiro, creo que vales mucho.

    Y sí, por aquí otra que le ha cogido temor a algunas técnicas por preocuparme demasiado del fin y no del proceso, así que procuraré fijarme el mismo objetivo para este verano y disfrutar del crear sin miedo, respirando en cada trazo, sin importar qué acaben formando.

    Siempre es un placer leerte,
    un abrazo enorme,
    S.

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    1. Hay mucha gente en una situación similar porque todos estamos bajo la misma sociedad rígida y neurótica.
      Muchas gracias por tus palabras, me halagas muchísimo aunque no creo que sea alguien a quien admirar, pienso que cada cual debería admirarse a sí mismo, sólo de esa forma podemos conseguir encontrar eso que nos hace distintos y explotarlo al máximo.

      Espero que le saques mucho partido a tu propósito del verano, entonces ^^

      Un beso gigante!

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