Cambio de hábitos y de organización.

Foto hecha por @leobarrow | Modelo y edición Albanie Casswell

Pues una ya ha vuelto de sus vacaciones, y aunque no empiezo el curso hasta septiembre, mi agosto ya huele a realidad. 
Cuando acabé la formación de julio dejé mi agenda apartada completamente y me dediqué a vivir, y durante nuestro viaje desconecté absolutamente, me reencontré conmigo misma y disfruté todo lo que pude. A mi regreso - y con un montón de trabajo en Kaynta por hacer y con muuuchos proyectos en la cabeza - empecé a reflexionar de nuevo sobre todo lo que os conté en la entrada anterior (click aquí si no la habéis leído) y tomé la decisión de seguir este momento que me pide paz y mirada interior, cosa que es más o menos fácil en verano, pero que sé que será terriblemente difícil de conseguir durante el período lectivo. 

Como sabéis siempre he sido una mujer muy nerviosa, muy activa, con mucha energía, pero también con graves problemas para saber cuándo hay que parar, hasta tal punto de padecer un estrés crónico como la copa de un pino que ha llevado de cabeza a mis médicos en los últimos años (y en especial el último curso). Es por eso que me he propuesto no estresarme más, no quiero seguir siendo víctima de este ritmo de vida frenético que he llevado el último curso entre trabajo, estudios, prácticas y una casa que mantener y limpiar, no quiero seguir corriendo de lado a lado, ni arrinconar todas mis pasiones a favor de mis responsabilidades. No. Y mil veces no. Sé que me repito con este tema, pero el verano ha sido un escenario de ensayo en el que encontrar una forma de vivir distinta, apacible, sosegada y llena de consciencia, y quiero seguir creciendo en ese aspecto sin que mis obligaciones maten esta serenidad.

Hace tiempo que me decía a mí misma que lo que debía hacer es poner lo más importante en primer lugar, y ese ha sido mi principal cambio: ante nada va mi bienestar, mi salud, mi rutina de ejercicios, mi alimentación, mi relación de pareja, mi risa, mis horas de sueño, mi familia y las personas a las que quiero, no podemos permitir que este sistema vertiginoso arrase con todo ello, y lo hace, la mayoría de nosotros/as, durante los períodos lectivos, tanto si trabajamos como si estudiamos o si intentamos hacer equilibrios con ambas cosas, dejamos que nuestras supuestas obligaciones nos maten el bienestar y nos olvidemos incluso de comer o dormir. Y esto no puede ser porque es un atentado contra el ser humano. 
Es por eso que ahora intento dedicar unos minutos al día a las cosas que son verdaderamente importantes para mí y cada mañana, desde que llegué de viaje, dedico un tiempo al yoga, al fitness y a hacer un buen desayuno pasando un tiempo de calidad con mi pareja antes de empezar la rutina, y me gustaría poder encontrar la forma de seguir haciendo eso cuando ambos empecemos el curso. Cada noche hago algo de meditación y por supuesto intento comer muy variado, disminuir el consumo de carne y beber mucha más agua que de costumbre. También dedico un tiempo a mis proyectos, a algo que quiero aprender y a ese objetivo de vida al que quiero llegar.

Entre todo esto supe que necesitaba cambiar mi método de organización si quería seguir llevando estos hábitos en septiembre, y por casualidad (buscando otras cosas sobre mindfulness) conocí a Leo Babauta y leí algo acerca de su libro 'El Poder de lo simple' y aunque es extrapolable a muchos otros aspectos de nuestras vidas a mi me pareció un primer paso para aprender a ser productiva sin estresarme. Combiné sus principios con el uso de un nuevo Bullet Journal.

  Leo Babauta. Foto del banco de imágenes de Google

Lo que Leo Babauta propone es muy sencillo: Prioriza, aprende a distinguir lo que es verdaderamente esencial y olvida el resto. A mí personalmente me gusta la idea de llevar esta premisa a todo mi mundo, pero de eso hablaré en otro post porque podría extenderme muchísimo (también me gustaría hablaros algún día de un curso de conciencia plena que estoy siguiendo y me parece muy interesante), así que ahora me voy a centrar en explicaros como traslado sus ideas a mi Bullet Journal (haced click para saber sobre ello). 

En primer lugar lo que hice fue deshacerme de mi viejo cuaderno que estaba a punto de terminarse y que contenía un montón de listas y tachones desordenados e incoherentes fruto del curso anterior, y di con un cuaderno nuevo parecido a una Moleskine pero más gordo, económico y acolchado. Este cuaderno lo he dividido en tres partes: una para mis objetivos vitales, la otra para mis proyectos y la última para mi agenda. 

Pasé unos días pensando en cuales eran mis metas vitales a "corto" plazo y descubrí que éstas eran: ganar en calidad de vida (salud, cambiar de entorno - mudarnos más cerca de la naturaleza -, disponer de más tiempo de calidad en pareja, aprender a gestionar mejor mis emociones, acabar con mis miedos y ansiedades, empezar a estabilizarnos lo suficiente para ser padres...), empezar a dedicarme con mayor fuerza al arte, encarar mi vida hacia un trabajo que realmente me satisfaga (muy relacionado con lo anterior) y, más superfluo pero no para ello menos importante, tener soltura con el inglés de una santa vez (lo cual no signifique aprobar exámenes). 

A partir de ahí creé una tabla en mi Bullet Journal desglosando estas metas con algunas cosas que debía hacer para conseguirlas, y me comprometí a dedicar al menos una de mis tareas diarias a algo que me acercara a una de estas metas.

En cuanto a mis proyectos también hacía falta poner orden, así que en el apartado correspondiente incluí una página para los proyectos en cola (ideas) divididos por temáticas y otra página para los proyectos en curso, los cuales nunca pueden ser más de 3 y tienen que estar también bien desglosados, hasta que no se termine uno no puede entrar otro nuevo.

El mismo sistema es el que empleo en mi día a día. Mi agenda tiene varios estilos de páginas y cada semana utilizo diseños distintos que se adapten a lo que necesito a cada momento. Al empezar el mes tengo un Habit Tracker (relacionado con mis metas) parecido a estos pero más minimalista (estilo Claire de Minimal-Plan) y, en lugar de escribir los hábitos, los tengo dibujados en iconos (crear, mi rutina de deporte, yoga/meditación, alimentación saludable, hidratación, calidad del sueño y haber practicado inglés):

Foto de Pinterest

                                                                                                                                                                          Foto de Pinterest

A continuación tengo una vista en columna de todo el mes con las fechas importantes marcadas, parecido a esto: 

Foto de Pinterest

Y la agenda de esa semana dividiendo las dos páginas en cuatro columnas, las dos centrales tienen el espacio para los días de la semana y los laterales tienen un espacio para escribir el título de libro que leo o las películas que veo durante esos días, un apartado de anotaciones, otra de objetivos (tres a la semana, uno de ellos debe tener relación con alguna de mis metas) y una lista de tareas por hacer. Esta lista de tareas es general pero para organizarme los días utilizo el mismo método que para los proyectos, lo que Leo Babauta llama 3TMI (tres tareas más importantes), por la noche decido cuales son las 3TMI del día siguiente, esas son las que llevaré a cabo primero (una de ellas, por supuesto, relacionado con una de mis metas) y hasta que no las termine no puedo poner otra tarea de mi lista de pendientes. Eso me parece muy interesante puesto que me obliga a priorizar al máximo. El diseño es muy muy parecido a este:

                                                                                                                                                                          Foto de Pinterest

No os pongo fotografías de mi propio Bullet Journal porque contiene algunas cosas personales, pero si os interesa las próximas semanas o apartados que diseñe puedo mostrároslos :)

La organización, a simple vista, puede parecer algo superficial, pero creo que a mí me ayudará muchísimo a centrarme en lo imprescindible y eliminar lo sobrante con tal de darle más espacio a lo que de verdad importa. Además la filosofía de El Poder de lo Simple es mucho más profunda y, como ya he dicho, algún día hablaré de ello más extensamente.

Espero que os haya servido de algo este post, a mi de momento este método me está sirviendo muchísimo, sobre todo para Kaynta en la que estoy trabajando mucho estos días. Ya me contaréis ^^ Un beso enorme.

Comentarios

  1. Creo que cada vez somos mas los que nos sumamos a apostar por nuestra salud y sueños, los que nos damos cuenta de que algo anda mal. Me encanta leerte porque haces que todo parezca alcanzable.

    No conocia el 3TMI pero sabía que lo recomendable eran 3 tareas diarios como máximo y es lo que intentaba seguir al organizarme por ejemplo los objetivos del mes. Tambien tengo la regla de los 2 minutos para las pequeñas tareas que surgen durante el día, "si tardas menos de 2 minutos en hacerlo, hazlo ya" porque es fácil verse rodeado y agobiado de repente por el número de micro-tareas y bloquearse.
    ¡El sistema de observar las metas y que una de las tareas diarias tenga que ver con ellas me parece genial! Posiblemente la aplique, con mis proyectos creativos al menos. Me han dado ganas de liarme a hacer más listas y esquemas porque uno de los problemas típicos al querer abordar algo es no saber por dónde empezar, y el tenerlo desglosado en tareas más pequeñas es clave. Si es que leerte es una inspiración, jajaja, ojalá te funcione genial el método y vayas sacando tus cositas adelante.

    Sobre los habit trackers, los empleé durante unos meses pero se me acabaron haciendo pesados y poco útiles: los sustituí por avisos en el móvil para las tareas. Pero sí que viene bien llevar el registro escrito al comienzo mientras se coge la rutina.

    ¡De nuevo, muchísima suerte en tus aventuras! Abrazotes.

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  2. Muy interesante esta entrada :) La verdad es que todos los que veo que utilizan el método del bullet journal terminan, en su mayoría, encantados porque les ayuda a organizarse mejor. Si encima te sirve para conseguir esas metas y cambio de hábitos será genial entonces.

    Un beso y ánimo con tanto cambio.

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  3. Qué bien el darse cuenta de que lo que realmente importa es la salud y el bienestar con uno mismo y con lo que les rodea, y darle la importancia que tiene para mantenerlo. Cuando dices que con el viaje te reencontraste contigo misma y demás, me es tan espiritual, que me gustaría vivir algo así. Tengo tiempo para mí misma pero siento que no lo aprovecho bien, que no reflexiono lo suficiente, tengo algunas cosas claras pero no todo, y creo que sería importante para mí darle vueltas a ese asunto para aclararlo. Me ha gustado mucho lo de priorizar, creo que es algo que voy a tener en cuenta y que me ayudará mucho. Hace unos meses empecé un bullet journal pero tal y como lo estoy llevando no me sirve de mucho, no sé si es que soy nula para organizarme o que tengo que ver otro tipo para encontrar el mío, pero bueno, no me rindo.

    Me alegro de que te hayas planteado este cambio de vida y de organización y espero que te vaya muy bien, sobre todo ahora cuando empiecen las clases.

    ¡Un abrazo!

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  4. ¡Qué entrada más completa y genial! Adoro cómo escribes y todo lo que transmites en cada una de tus entradas. Gracias.

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  5. Yo también estoy haciendo un cambio de forma de vida anteponiendo mi salud a todo lo demás (en empecé por la salud mental, pero la física se ve afectada de forma directa, al final es un conjunto) y para organizarme también uso el Bullet Journal, es por eso que esta entrada me interesa mucho. Me ha servido para descubrir alguna que otra cosilla que sin duda tendré en cuenta.

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